Qué es el pacto

Que Barcelona continúe progresando hacia un modelo de movilidad sostenible en un espacio público cada vez más seguro y confortable requiere el compromiso, la corresponsabilidad y la participación voluntaria de todos los agentes que tienen la capacidad de actuar en algunos de estos ámbitos.

Este compromiso cristaliza de manera formal en Barcelona en 1998 con la firma del Pacto para la Movilidad, una mesa de consulta y diálogo formada inicialmente por una treintena de entidades y organizaciones ciudadanas, además del propio Ayuntamiento, que continúa en funcionamiento gracias al esfuerzo colectivo. El Pacto, como viene haciendo desde sus inicios, contribuye a impulsar iniciativas y encontrar respuestas a las nuevas necesidades que surgen en materia de movilidad y seguridad vial urbana.

Principios del Pacto

Las organizaciones y entidades que suscribieron el Pacto para la Movilidad de Barcelona en 1998 lo hicieron sobre la base de cinco principios que debían guiar la acción de la mesa y el cambio de paradigma en favor de una movilidad más sostenible. Eran los siguientes:

  • El principio de sostenibilidad es la base del pacto. Hay que asegurar, hoy en día y en el futuro, una movilidad que reste agresividad al entorno y a la ciudadanía, y que incremente la planificación, la eficiencia, el ahorro de recursos y el respecto al medio ambiente.
  • Hay que establecer mecanismos para defender el derecho a la movilidad de todo el mundo.
  • Se debe garantizar la calidad de vida de todos los ciudadanos y ciudadanas.
  • Conviene fomentar un cambio de actitudes de las administraciones y de los ciudadanos y ciudadanas con sistemas que garanticen la seguridad y la disciplina vial.
  • Se deben planificar las nuevas actuaciones urbanísticas según las necesidades de movilidad que generarán.

 

El consenso con respecto a estos principios permitió elaborar un decálogo de objetivos que todavía siguen vigentes.