El vehículo eléctrico, motor de la movilidad sostenible

Movilidad. La estrategia de movilidad eléctrica tiene el objetivo de incrementar el número de vehículos eléctricos de los servicios municipales y del transporte público e incentivar el uso en el ámbito privado.

La estrategia de movilidad eléctrica se presenta como respuesta a la necesidad de una movilidad segura, sostenible, equitativa y eficiente. El objetivo es impulsar el uso del vehículo eléctrico tanto en el ámbito público como en el privado, mejorar las infraestructuras de recarga y contribuir a impulsar el desarrollo industrial de la electromovilidad. Se prevé que las medidas se apliquen de cara al 2024, y afectarán a todos los transportes motorizados que circulan por la ciudad.

La estrategia recoge el compromiso de incrementar el parque de vehículos eléctricos de la flota municipal hasta un 80 % de aquí al 2024, y que durante el 2018 llegarán al 35 %. Este conjunto está formado por 1.500 vehículos de limpieza y recogida de residuos, ciclo del agua, alumbrado y la empresa asociada BSM.

Con respecto al transporte público, el objetivo es que pase de los 4 autobuses eléctricos que hay actualmente a 100 vehículos en el 2024, y completar la transformación de la flota con autobuses de cero emisiones en el 2040.

Las medidas que se aplicarán al sector del taxi se concretan especialmente en la limitación de la concesión de licencias: a partir del 2019 se dejarán de homologar vehículos diésel, y del 2024 en adelante solo se homologarán taxis eléctricos.

El informe destaca el esfuerzo que este sector ha realizado en los últimos años para adaptarse a un modelo de movilidad más sostenible. Actualmente, un 28,3 % de los taxis son vehículos híbridos.

Turismos, motocicletas y vehículos de mercancías

Los objetivos globales de la estrategia se centran en incrementar progresivamente el parque de vehículos privados para pasar de los actuales 1.057 a 24.000 turismos eléctricos en el año 2024, y a incentivar el uso de las motocicletas eléctricas.

Las medidas para llegar a conseguir estas cifras se centran en ampliar la infraestructura de carga de vehículos; en impulsar beneficios para el estacionamiento, el uso de vías preferentes o la recarga, y en seguir trabajando para ofrecer subvenciones para vehículos de energías alternativas y más bonificaciones en el impuesto de circulación.

Con respecto a los vehículos de mercancías, se promocionará el uso de la movilidad eléctrica con la construcción de puntos de carga específicos y con incentivos financieros, y se limitará la movilidad de los vehículos convencionales en la ciudad.

Los avances del vehículo eléctrico

La implementación de una movilidad eléctrica, en consonancia con el Plan de Movilidad Urbana de la ciudad, permite articular un modelo de movilidad sostenible y respetuoso con el medio ambiente, con beneficios como la disminución de la contaminación atmosférica y acústica, la reducción de la dependencia de los combustibles derivados del petróleo y el impulso de las energías renovables.