Cazadores de aviones

Aficiones. Fotografiar aviones es la pasión de los miembros de la Asociación de 'Spotters' Barcelona - El Prat.

 Hace poco más de cuatro años nació la Asociación de Spotters Barcelona – El Prat. Sus miembros, apasionados de los aviones, se acercan al aeropuerto una vez por semana para fotografiar todas las aeronaves que pasan.

Video ‘Spotters, cazadores de aviones’

Cada día cientos de aviones aterrizan en el aeropuerto de Barcelona, que este año ha superado por primera vez los 37 millones de pasajeros. Los cazadores de aviones (spotters) en cambio, lejos de subirse a un avión, esperan junto a la pista para cazar imágenes de las aeronaves más curiosas y espectaculares. Buscan, sobre todo, novedades y rarezas como aviones grandes, jets privados o aviones militares.

Los cazadores de aviones son apasionados del mundo de la aeronáutica y hace más de cuatro años, gracias al auge de la fotografía digital, crearon la Asociación de Spotters Barcelona – El Prat. Sus miembros se reúnen una vez por semana en las tumbonas que hay junto a la pista de aterrizaje para fotografiar todas las aeronaves que pasan. Además, hace poco pidieron que se les construyera una pequeña colina que les permita evitar fotografiar la reja que separa la pista de la carretera.
La tecnología juega a favor de los cazadores de aviones, que a través de aplicaciones móvil tienen controlada, en tiempo real, la posición de prácticamente todos los aviones. Suelen pasar horas fotografiando aeronaves y la puesta de sol pone punto y final a su actividad, dejando imágenes realmente espectaculares. Buena parte de las que hacen en esta asociación se pueden consultar en la página web ‘AviationCorner.net‘.

El origen de los cazadores de aviones, la Segunda Guerra Mundial

El nombre inglés spotters proviene de la Segunda Guerra Mundial, cuando los bombarderos alemanes atacaban Reino Unido. Los ingleses decidieron instalar estaciones radar y personas mayores, que ya no podían actuar como soldados, eran los encargados de situarse sobre los tejados y observar con unos prismáticos si venían aviones de guerra. Equipados también con un teléfono, cuando venían los bombarderos daban la información pertinente a las tropas inglesas. Estos observadores de aviones se conocieron como spotters.